7 trucos para que los niños obedezcan

En ocasiones, algunos padres llegan a la desesperación porque no saben qué hacer para que sus hijos les obedezcan. Generalmente aseguran que lo han intentado todo y que nada les ha dado resultado. De este modo, llega un momento en el que se encuentran en una situación de la que no saben salir y que suele generar tensión, gritos y enfados.

Cómo evitar que mi hijo se convierta en un abusón

El tema del bullying, también conocido como acoso escolar, ha sido uno de los más tratados en los últimos años. Dicho concepto se ha extendido e internacionalizado con el fin de concienciar a la sociedad y de reducir y eliminar la problemática. A menudo, cuando se habla de bullying las personas fijan la vista en la figura de la víctima. Los padres casi nunca se plantean el hecho de que su hijo puede que sea un acosador y cuando se les comunica la noticia suelen negarlo y culpar a la víctima. En este artículo hablamos de la figura del acosador y que podemos hacer para prevenirla.

La tendencia de algunos jóvenes a autolesionarse

Desde hace aproximadamente un par o tres de años ha surgido una nueva tendencia entre los jóvenes de la actualidad y ésta es lesionarse a sí mismos. Aunque pueda parecer extraño, o hasta para algunos, absurdo se ha convertido en uno de los mayores problemas en el ámbito de la salud mental de los últimos años.

Tolerancia a la frustración y autocontrol en la adolescencia

Generalmente, la mayoría de personas son conscientes de que la adolescencia es una etapa de transición en la que se dan numerosos cambios en la persona. Así, los jóvenes van descubriendo poco a poco su identidad, sus gustos, sus intereses y su autoconcepto. Para poder hacerlo, es necesario que se rodeen de iguales y que experimenten diferentes situaciones, por ello se da un aumento de las conductas de riesgo y de búsqueda de nuevas sensaciones.

¿Qué hacer cuando tu hijo tiene una rabieta?

No hay padre en el mundo al que no le haya tocado sufrido una rabieta de su hijo en plena calle, en mitad del supermercado o en casa. De eso no se libra nadie. Si se trata de una cosa puntual o que se produce en pocas ocasiones entonces, no hay problema. No obstante, si las rabietas son el pan de cada día de los hijos, los padres pueden llegar a un estado de saturación, cansancio y frustración que puede llegar a casi enloquecerlos.